LA LEYENDA DE LA TUNDA (leyenda ecuatoriana)

 La Tunda

En la región del Pacífico colombiano y en partes de Ecuador, se cuenta la espeluznante leyenda de La Tunda, una criatura mítica que habita en las selvas densas y húmedas de esas tierras. La Tunda es un ser capaz de cambiar de forma, adoptando una apariencia humana o similar a la de personas conocidas, con el propósito de engañar y secuestrar a sus víctimas, especialmente a niños y jóvenes desobedientes que deambulan solos por la selva.

La Tunda es descrita como una mujer de aspecto aterrador, con un pie en forma de molinillo o garrote, lo que le da una extraña y torpe manera de caminar. A pesar de esto, su habilidad para adoptar la figura de seres queridos hace que se acerque a sus víctimas sin despertar sospechas. Una vez que tiene a alguien bajo su influencia, La Tunda lo "entunda" —es decir, lo embruja y lo lleva a lo profundo de la selva, donde lo alimenta con cangrejos y comida encantada para mantenerlo prisionero y debilitado.

Según la leyenda, los niños y jóvenes que han sido "entundados" permanecen en un estado de trance, como si estuvieran hipnotizados, y no logran regresar a casa. Los padres, desesperados, deben buscar a sus hijos en la espesa vegetación, y a veces, si tienen suerte, logran rescatarlos antes de que La Tunda los convierta en sus prisioneros para siempre. Aquellos que logran escapar regresan en un estado de desorientación y, muchas veces, nunca recuperan completamente sus sentidos.

En la tradición afrocolombiana, los ancianos aconsejan que para ahuyentar a La Tunda y liberar a los hechizados, es necesario llevar consigo ajo o cantar oraciones específicas. De igual forma, los padres advierten a sus hijos que no se alejen demasiado, ya que La Tunda es astuta y conoce todos los rincones de la selva, y su deseo es atrapar a quienes no escuchan las advertencias.

La leyenda de La Tunda continúa viva en las comunidades de la región del Pacífico, y es un símbolo de respeto por la selva y sus misterios, así como una advertencia sobre el peligro de la desobediencia y la curiosidad en lugares desconocidos.

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